• Daniela Urzola

The House of the Devil: nostalgia de los años 80 (a la perfección)

La película que cualquier fan del terror quisiera haber hecho, The House of the Devil (Ti West, 2009) es a la vez un ingenioso throwback a las décadas de los 70 y los 80 y una pieza consagrada de terror contemporáneo.


The House of the Devil (Ti West, 2009) DP: Eliot Rockett

La década del 2000 no fue la mejor para el cine de terror. Esto es algo que cualquier fan del género tiene claro. Más allá de cualquier guilty pleasure que se pueda tener -porque, por supuesto, todos los tenemos-, la década que inició el siglo fue una época de innecesarios remakes de clásicos y películas sobrenaturales poco memorables. Sin embargo, hay algunas excepciones que por años han pasado desapercibidas y que merecen ser sacadas a la luz. The House of the Devil de Ti West es indudablemente una de ellas. En esta película del 2009, Jocelin Donahue (Insidious Part 2, Doctor Sleep) interpreta a Samantha Hughes, una estudiante universitaria que acepta un trabajo como niñera en una mansión en medio del bosque, donde pronto aprenderá que el trabajo no era lo que ella esperaba. La historia tiene lugar en los 80 y, como se observa, la premisa no es particularmente innovadora. Por el contrario, se trata de una clásica “babysitter story”, que evoca algunos de los más icónicos filmes del subgénero slasher. Y es ahí donde reside la originalidad de The House of the Devil: en su habilidad de hacer un homenaje al terror de los años 80, no sólo a través de una historia similar, sino también a partir de un estilo visual y narrativo específico.


The House of the Devil (Ti West, 2009) DP: Eliot Rockett

The House of the Devil es, en una frase, una película de nostalgia de los 80 bien hecha. Su estilo visual tiene la capacidad de transportar al espectador a una era pasada. Y esto lo hace de un modo tan brillante y exitoso que para una persona que vea a la película sin haber leído nada al respecto, es fácil creer que se trata de una película de los 80 en lugar de una actual. Su logrado estilo retro supera la más reciente ola de nostalgia que invade la cultura popular hoy: una tendencia que fue catapultada con éxito gracias a Stranger Things, pero que en la actualidad ha pasado a ser una ‘moda’ que se basa en tropos desgastados y premisas repetitivas una y otra vez.


En The House of the Devil, Ti West asume el rol de director, guionista y editor, todo lo cual le permite demostrar que es un verdadero conocedor del género y de sus tradiciones estilísticas. Todo en la producción de diseño del filme está pensado y ejecutado a la perfección. También merecen un especial reconocimiento el trabajo de fotografía y la banda sonora: dos aspectos que juegan un papel crucial en situar al espectador en un momento y un lugar específico de la historia del terror -además de una época en la historia real, con el “pánico satánico” y el miedo a los cultos propio de la década de 1980-. Pero lo que resalta sobre todo lo demás es la habilidosa labor de dirección de West, que se ve reflejada en las decisiones de estilo que toma para representar la era a la que quiere hacer un homenaje: el rodaje en 16mm, el uso frecuente de zoom ins y la secuencia de los créditos iniciales son tan sólo tres ejemplos del nivel de compromiso y coherencia detrás de las decisiones estéticas de West.


The House of the Devil (Ti West, 2009) DP: Eliot Rockett

Pero además, la genialidad de este tributo a una forma de cine de largo tiempo atrás se refleja no sólo en los aspectos puramente formales, sino también en cómo se decide contar la historia. A diferencia de la creciente tendencia en el cine de terror actual a recurrir en su mayor parte a jump scares y a una narración rápida, The House of the Devil deja de lado la necesidad de mantener al espectador entretenido en todo momento -que en ocasiones resulta en ignorar elementos fundamentales para el terror- y decide centrar su atención en crear un filme verdaderamente aterrador que recurre a una tensión atmosférica en lugar de una sucesión de sustos baratos y sin importancia a lo largo de la película.


The House of the Devil podría fácilmente ser la Scream de hoy: es una película que todo fan del terror moderno debería ver y la que cualquiera quisiera haber realizado. Desafortunadamente, se trata de una película infravalorada que aún hoy es virtualmente desconocida por fuera de la comunidad del terror. El filme de Ti West es un ejemplo magnífico de terror contemporáneo, al mismo tiempo que es tributo a los mejores tiempos del género. Y en caso de que nada de esto sea razón suficiente para dejar de leer e ir a verla enseguida, merece la pena al menos por ver a la maravillosa Greta Gerwig en sus días previos a la gloria de los Óscar.


The House of the Devil (Ti West, 2009) DP: Eliot Rockett

6 views0 comments

Recent Posts

See All