• Daniela Urzola

Escucha a tus ancestros: voces negras y otras aproximaciones críticas a Get Out de Jordan Peele

Por: Natalia Urzola


Hermano,

Escucha a los ancestros,

¡Corre!

¡Debes correr muy lejos! (Escucha la verdad)

Hermano,

Escucha a los ancestros

¡Corre! ¡Corre!

Para salvarte a ti mismo

Escucha a los ancestros


- (Sikiliza Kwa Wahenga, canción Swahili al inicio de la película, traducción propia al español)









Desde la primera vez que vi Get Out (Jordan Peele, 2017), quedé fascinada. En parte por mi afición al cine de terror, pero también como alguien interesada en la crítica racial. El que un director de cine pudiera presentar una crítica racial en una forma tan ingeniosa fue increíble para mí. Pero, unos amigos que también la vieron consideraron que la película no era realmente tan miedosa y que hubiese sido mejor si la policía se hubiese bajado del carro. A pesar de no compartir esta experiencia, creo que sus comentarios son acertados en cuanto que reflejan la forma en cómo nuestra sociedad funciona frente a las personas negras. Estamos tan acostumbrados a que sean arrestadas y acusadas erróneamente por la policía que inconsciente (o conscientemente) esperamos que las películas reproduzcan esta realidad. No es que hayan encontrado que el final era malo, era simplemente que no podían comprender al hombre negro como sobreviviente en este caso y libre de la policía. Es precisamente esto lo que hizo que me gustara Get Out. Jordan Peele logra capturar el racismo actual dentro del autoproclamado mundo liberal a través de microagresiones sutiles y el procedimiento de colonización del cuerpo negro “Coagula”, no tan sutil. Pero además muestra que un final alternativo es posible. En un mundo donde el horror aquí personificado es vivido diariamente por cientos de personas, el solo hecho de mostrar cómo se puede superar y salir de ahí triunfante es una movida verdaderamente revolucionaria de parte de Peele.


Pero yo no vine a hablar de la película; estoy aquí para hablarles de Jordan Peele’s Get Out: Political Horror (2020), un libro editado por Dawn Keetly que compila dieciséis ensayos que analizan el filme a través de un lente crítico. Un ejemplo de cómo la crítica de cine puede contribuir significativamente a debates sociales cruciales (en el mismo sentido de este blog). El libro está dividido en dos partes: (i) la política del horror, y (ii) el horror de la política. Cada artículo provee una mirada particular y peculiar a las aproximaciones críticas de la película; no obstante, hay un tema recurrente en todos ellos: el objetivo directo de Peele en exponer la mentira post-racial, esto es, el mito y las consecuencias de adoptar una posición que ignora la existencia de razas (colorblind) frente a temas racializados. Esto no pretende ser una revisión exhaustiva del libro (necesitaría un espacio más grande), sino resaltar aquellas discusiones que tienen una especial relevancia en la actualidad.


La primera parte es una oda a la historia del cine de terror y su innegable influencia en la sociedad moderna. Desde paralelos con Otelo de Shakespeare y el Gótico Femenino a los subgéneros zombie y body-swap, Blaxploitation, y el imaginario espacial “antes de la Guerra” (antebellum), autores como Coleman y Lawrence, Byron y Perrello, y Casey-Williams enseñan cómo la industria del cine ha explotado los estereotipos de las personas negras en el pasado. Byron y Perrello mencionan que hay una clara alusión a la asexualización e hipersexualización del cuerpo negro, así como una evidente referencia a sus supuestos atributos bestiales, y el hecho que el espacio mismo que recuerda una casa estilo plantación muestra como la mirada blanca está profundamente arraigada en la historia del cine de terror, inclusive en Get Out. No obstante, en este caso Peele logra luchar contra dichos estereotipos de manera exitosa.


La representación de un protagonista negro que además es el héroe es discutido desde diferentes puntos de vista en algunos de los artículos: Byron y Perrello consideran que el escape de Chris es sólo posible al convertirse en esa bestia que la gente blanca pensaba que era, pues es a través de su fuerza bruta que logra escaparse. Sin embargo, un análisis diferente presentado por Juliet Lauro (situado más adelante en el libro) argumenta que aunque es cierto que recurre a su fuerza física, también su exitoso escape se debe a que fue más inteligente que ellos en su propio juego, por ejemplo, al usar algodón para tapar sus oídos (una clara señal de los días de recolección de algodón por los esclavos negros), y al usar diferentes tácticas con cada uno de ellos, demostrando una dimensión más matizada de esta revolución, que se encuentra finalmente representada en el hecho de que Chris no logra asfixiar a Rose.


La segunda parte del libro explora una influencia más directa del filme con la sociedad actual, especial la Estadounidense. Empezando por un estudio antropológico/sociológico realizado por Platts y Brunsma de cómo la raza de cada uno de los críticos de cine tiene una influencia directa en la forma en la que la raza es analizada (o no) en sus críticas, los artículos en esta sección abordan explícitamente el privilegio blanco y la práctica de deshumanizar al “otro” en Estados Unidos. Algunos autores como Keetly y Gaines están enfocados en demostrar como la doble-consciencia expuesta por W.E.B. Du Bois, así como el binario Otro/Pertenencia es adecuadamente retratado por las luchas constantes y las microagresiones que Chris tiene que soportar, un tema que se puede evidenciar desde la primera escena de la película donde él le pregunta a su novia si sus padres saben que él es negro, demostrando lo consciente que es de las expectativas de la mirada blanca en él.


Otro aspecto a resaltar en los artículos es el de la premisa del procedimiento “Coágula”, que constituye una clara insinuación del racismo científico aún presente en nuestra sociedad, resaltado por Murphy en el capítulo 5 y retomado por McNally 10 capítulos después. El hecho de que los Armitage estén seguros de que siempre van a ser más listos que sus víctimas es el resultado de la creencia subyacente de que la gente blanca es más inteligente que la gente negra. Nunca se les ha ocurrido que pueden ser expuestos ni mucho menos que sus víctimas van a lograr vencerlos. Y la idea del procedimiento en sí mismo, donde los blancos se consideran con el derecho de habitar los cuerpos negros porque es su intelecto el que merece continuar existencia, a la vez que elogian las ventajas físicas de los negros, destacado por Citizen también, muestra una relación directa con la eugenesia.


Por último, autores como Juliet Lauro abordan el ambiente actual alrededor de las protestas Black Lives Matter y la matanza desproporcionada de personas negras a manos de la policía. A veces a través de menciones específicas de algunas de las víctimas negras (Trayvon Martin, Michael Brown, Tamir Rice), y otras a través de insinuaciones indirectas, los autores se aseguran de incluir un análisis sobre cómo cuando las personas negras exigen respeto de sus derechos, esta exigencia es rápidamente retratada como una protesta violenta, por los medios y la sociedad en general. Los artículos argumentan su relación con la forma cómo las revueltas esclavistas han sido descritas. Es una crítica a cómo la sociedad ignora conscientemente las causas raíces de las protestas (especialmente, aquellas que conciernen a las personas negras), y en cambio se enfoca en la violencia que puede o no surgir de ellas. De otra parte, la referencia a la reacción de Chris ante la muerte de su madre, y el reproche de no haber hecho nada al respecto, a pesar de ser tan sólo un niño es una demostración de cómo los hombres negros son privados de su niñez en casi todos los aspectos de la sociedad. Los niños negros son casi siempre retratados como adultos, con el fin de poder justificar la actitud de las personas blancas hacia ellos, algo que quedó demostrado en la miniserie de Ava DuVernay When They See Us. Su intención fue precisamente mostrar cómo los Cinco Exonerados eran simples adolescentes y no una especie de monstruos como fueron tratados durante el juicio que derivó en su condena errada.


Jordan Peele’s Get Out: Political Horror presenta una colección impresionante de artículos críticos sobresalientes que ayuda a difundir los mensajes obvios, y no tan obvios de la película y su influencia en la sociedad moderna. Un debate que fue poco desarrollado y que debería tener un papel más destacado es el de los personajes femeninos. Aunque es mencionado en un par de artículos, una mirada crítica a los personajes femeninos podría contribuir significativamente al debate, enlazándolo con el feminismo desde una perspectiva interseccional y anti-esencialista. Quedamos con la sensación de que la mujer blanca nunca podrá ser un verdadera aliado del hombre negro, sin mencionar la representación de la mujer negra, una dinámica que considero es importante estudiar más profundamente y analizar críticamente. No obstante, es un libro que definitivamente lleva a repensar y recordar lo que la película significó para el espectador la primera vez que la vio, y lo invita a verla por una segunda (o tercera, cuarta o quinta) vez.

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